"Las declaraciones politiqueras del Supertintendente, frente a la tumba de un policÃa, merecen el repudio de todos y son buena razón para que acabe de renunciar.
Si el policÃa que le pidió la renuncia merece sanciones, el Superintendente no merece menos.
A más de tres años en el poder, echar la culpa de la falta de chalecos a la pasada administración es ridÃculo. En la pasada administración se compraron miles de chalecos y equipo para los policÃas. Si hacen falta más, han tenido tres años para comprarlos. Pero la verdad es que el presupuesto para equipo de la policÃa de esta administración ha bajado $488 millones.
La semana pasada el Secretario de Salud usó las necesidades de los pacientes de SIDA para politiquear, ahora el Superintendente de la PolicÃa usa el sufrimiento de la familia de uno de sus miembros para politiquear. Parece que de Fortaleza, ante la iminente derrota, están desesperados y han perdido todo sentido de decoro y respeto".